Disparando ideas

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martes, 14 de octubre de 2014

ALGUNOS DATOS QUE QUIZÁS DESCONOCÍAS SOBRE CUBA

I. Martín Torres

En este pequeño texto pretendo tratar cuatro apartados a modo muy general y breve. El tema daría para mucho más, pero he preferido dejar, simplemente, una serie de apuntes para que a quién le interese decida profundizar más. A fin de esto adjunto la bibliografía íntegra al final del texto.
El objetivo no es otro que arrojar algún que otro dato interesante acerca de Cuba. Independientemente de la opinión que se tenga de su sistema político, este país presenta hechos innegables a nivel económico y social, que son enmascarados en gran parte por los medios de comunicación.

Índice de desarrollo humano en Cuba

El Índice de Desarrollo Humano (IDH) fue elaborado por el PNUD (Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo) como un indicador para cuantificar, de forma general, el nivel de desarrollo humano en cada país. Se compone de tres parámetros generales: salud, educación y riqueza. En el último informe de 2014[1], de entre los 187 países analizados, Cuba ocupa el puesto número 44, siendo el 2º país de toda América Latina con el IDH más elevado, por detrás de Chile, y el 4º país en todo el continente Americano por detrás de EE.UU, Canadá y Chile.

Objetivos de Desarrollo del Milenio en Cuba

Los Objetivos de Desarrollo del Milenio fueron varias metas propuestas por la ONU internacionalmente que los 189 países inscritos acordaron cumplir antes de 2015. Estos 8 objetivos incluyen[2] (1) erradicar la pobreza extrema y el hambre, (2) lograr la enseñanza primaria universal, (3) promover la igualdad entre los géneros y la autonomía de la mujer, (4) reducir la mortalidad infantil, (5) mejorar la salud materna, (6) combatir el VIH, el paludismo y otras enfermedades, (7) garantizar la sostenibilidad del medio ambiente y (8) fomentar una asociación mundial para el desarrollo. 

Respecto a este programa, la ONU publica que “Cuba ha cumplido antes de la fecha fijada con gran parte de las metas trazadas en el 2000, teniendo tres de los ocho ODM (2,3,4) ya alcanzados, tres más que estima lograr para el año 2015 (1,5,6), y dos objetivos (7,8) cuyo alcance se evalúa como potencialmente probable[3]

Breves datos acerca de la educación cubana

El Índice de Desarrollo de la Educación para Todos se usa como un método de evaluación del sistema educativo de un país. El informe más reciente de la UNESCO, de 2014, sitúa a Cuba en el puesto número 14 sobre 127, siendo el primer país del continente americano. Este informe[4] engloba también como valor la disparidad entre sexos en materia educativa, dando como resultado que en Cuba no existe dicha disparidad en detrimento del hombre, a diferencia de países como Japón, España y Alemania, donde sí se da.

Un informe de la UNESCO señala que “la educación en Cuba es gratuita para todos sus habitantes y obligatoria hasta la enseñanza media (9no grado de enseñanza). La totalidad de los niños y jóvenes cubanos tienen garantizada la educación preuniversitaria (12 grado o una carrera técnica).[5] Según UNICEF, la tasa de alfabetización, tanto en mujeres como en hombres, fue del 100% entre 2008 y 2012[6] lo cual es muy positivo si lo comparamos con otros países de Latinoamérica como México, con resultados bastante disparos.

Para todo aquel que desee profundizar en este tema, el texto de 2010 Datos Mundiales Sobre la Educación[7] ofrece una explicación mucho más detallada de este modelo educativo.

Breves datos acerca de la sanidad cubana

Mucho se podría decir acerca de la salud en Cuba, si bien solamente expondré algunos (muy pocos) datos sobre la misma. Como siempre, adjunto bibliografía para que cada cual se informe. Datos de la ONU muestran como, pese a sus dificultades económicas, Cuba dedica una gran parte de dinero público a la sanidad, y esta inversión se incrementa a lo largo de los años. Además, se cuenta con 70 médicos y 85 enfermeros por cada 10.000 pacientes [8], uno de los valores más altos en todo el mundo. El número de camas por cada 10.000 habitantes es de 49, un valor también alto en comparación con el resto de países. Como dato, en España se cuenta con 33 médicos y 76 enfermeros por cada 10.000 pacientes, además de 34 camas por cada 10.000 habitantes[9].

Comparando algunos datos en sanidad entre EE.UU y Cuba, nos damos cuenta de las formas tan dispares de gestión que presentan: mientras que en EE.UU la mortalidad infantil es de 6,7 fallecidos por cada 1.000 nacidos vivos, en Cuba es de 4,6. Además, en Cuba se dan 9,2 visitas anuales al médico por paciente, un número claramente superior a la media según la OECD (6,4) y a países como EE.UU, donde no pueden darse tantas visitas al médico porque los ciudadanos no pueden permitirse asumir su coste[10]

Según UNICEF: “En toda Cuba, los hospitales son acogedores para los neonatos y las madres” El representante de UNICEF en Cuba afirma, además:, que “es uno de los países donde la Convención sobre los Derechos del Niño tiene mayor vigencia, lo que significa que se han instaurado muchas políticas públicas que garantizan el desarrollo de los niños”[11] UNICEF señala también que las coberturas de inmunización por vacunas se sitúan entre el 96 y el 99%, y que el 99% de las vacunas sistemáticas del PAI están financiadas por el gobierno.
A quién desee ampliar más en este tema, le recomiendo el documento Estadísticas Sanitarias Mundiales[12], elaborado por la OMS, donde se pueden comparar numerosísimos parámetros de salud en gran cantidad de países.




[1] http://hdr.undp.org/sites/default/files/hdr14-summary-es.pdf
[2] http://es.wikipedia.org/wiki/Objetivos_de_Desarrollo_del_Milenio
[3] http://onu.org.cu/document/a9ee224ee91111e19d59673b25a0f1bc/details/
[4] http://www.unesco.org/new/fileadmin/MULTIMEDIA/HQ/ED/pdf/gmr2011-efa-development-index-es.pdf
[5] http://www.ibe.unesco.org/National_Reports/ICE_2008/cuba_NR08_sp.pdf
[6] http://www.unicef.org/spanish/infobycountry/cuba_statistics.html
[7] http://www.ibe.unesco.org/fileadmin/user_upload/Publications/WDE/2010/pdf-versions/Cuba.pdf
[8] http://www.paho.org/cub/index.php?option=com_content&view=article&id=268&Itemid=281
[9] http://www.who.int/whosis/whostat/ES_WHS09_Table6.pdf
[10] http://lapupilainsomne.wordpress.com/2013/11/26/una-gran-mentira-y-algo-mas/
[11] http://www.unicef.org/spanish/infobycountry/cuba_53057.html
[12] http://www.paho.org/cub/index.php?option=com_content&view=article&id=268&Itemid=281

domingo, 12 de octubre de 2014

Creo necesario pedir disculpas por la inactividad del blog estos últimos meses. En mi caso, mi situación personal me ha impedido continuar con algunas actividades, entre las cuales se incluía esta.


¿LAVARSE LAS MANOS? CRÍTICA AL ARTÍCULO DE RAFAEL MÉNDEZ Y ELENA G. SEVILLANO

I. Martín Torres

El Hospital de La Paz, uno de los mayores centros públicos de Madrid, se ha negado a practicar un aborto a Daniela, una mujer de 32 años que había sufrido una rotura de la bolsa […] Pese a que cumplía los requisitos que marca la vigente ley del aborto, el centro se negó a interrumpir el embarazo. A Daniela, que se encontraba ingresada y con antibiótico intravenoso, le dieron el alta para que acudiera a una clínica privada después de que la Comunidad de Madrid constatara que cumplía los requisitos para someterse a un aborto”
“A las 13 semanas tuve un sangrado, pero me dijeron que era normal. El 27 de diciembre, cuando estaba de 16 semanas, me desperté con todo lleno de sangre”. Comenzaron entonces las pruebas, pero pese a los indicios los médicos de La Paz descartaron que tuviera rota la bolsa de líquido amniótico en la que crece el feto. El día de fin de año volvió al hospital y ahí la ingresaron y le pusieron antibiótico como prevención […] El día 7 de enero la mandaron a casa ya con un diagnóstico de oligoamnios severo, que implica que hay poco líquido amniótico. Ella está convencida de que entonces ya tenía la bolsa rota, pero poco importa si hubo un error de diagnóstico”
Ahí empieza lo que Daniela y Miguel califican como una tortura. “Nos decían que al niño no se le formarían los pulmones y que había riesgo de infección para Daniela. Pintaban un panorama terrible pero no daban una solución. Teníamos una semana para decidir porque se acercaba el plazo que marca la ley”, dice Miguel.
En estos casos, si el hospital no practica abortos, lo normal es derivarlo a una clínica privada. Pero Daniel cuenta que le dijeron que no sabían qué hacer, que si quería interrumpir el embarazo debía tomar el alta y gestionárselo ella. “Para mí no es algo voluntario, sino terapéutico. No había solución. Me duele que pongan que yo pedí interrumpir el embarazo”, señala Daniela.”
Era viernes y, ante las trabas, Miguel y Daniela deciden irse con el alta médica. Le retiran el antibiótico intravenoso y se lo recetan vía oral. Entonces acuden a una oficina de la Comunidad de Madrid —la única que hay en toda la región— para que, ahora sí, les deriven a la clínica privada Dator, especializada en abortos. “Es una hipocresía que te digan que el feto es inviable pero luego ellos se lavan las manos a la hora de resolver la situación”, reflexiona Miguel. La pareja ha querido contar su caso para que se conozca la realidad del aborto en Madrid y pedir que la sanidad pública lo garantice
Al empezar a redactar este artículo me viene a la cabeza un refrán: lo cortés no quita lo valiente. Por ello se entenderá perfectamente el hecho de que, pese a que estoy a favor de la I.V.E. en la gran mayoría de los casos, escriba este artículo de crítica.
El texto anterior pertenece al periódico El País, y fue publicado el 4 de Febrero de 2014. Puede encontrarse el original aquíEl artículo, publicado por Rafael Méndez y Elena G. Sevillano, tuvo bastante repercusión en internet, apareciendo en páginas como la que aparece aquí además de, evidentemente, estar en boca de muchos durante un tiempo.
Los que me conozcan ya lo sabrán, pero soy estudiante de Medicina, y he estado rotando un tiempo por el servicio de Ginecología y Obstetricia del HULP (Hospital Universitario La Paz) el mismo de donde salió la “noticia” de El País. Durante el tiempo que he estado en ese servicio, me he encontrado con profesionales (incluido el Jefe de Departamento, que fue además profesor mío) muy competentes y respetuosos con los pacientes.
El tema de los medios de desinformación en España, y de cómo manipulan de forma aberrante y a gran escala la información es largo, y no lo voy a tratar aquí. Pero en esta noticia en concreto si voy a mojarme y a explicar varios puntos sencillos en los que el periódico El País mintió a sus lectores, y dio una imagen equivocada del personal médico del HULP. Por cierto, y como anécdota, me gustaría decir que los autores de este artículo escriben mal el nombre de la mujer afectada dos veces.

  1. En el artículo se explica en repetidas ocasiones que el HULP mandó a la paciente a una clínica privada. Con todo esto, da la sensación de que la medicina pública manda a las pacientes a abortar a la medicina privada. Y esto es mentira. La clínica Dator, que es donde se mandó a la paciente a que se realizara la IVE, es una clínica concertada. Y, a diferencia de El País, os dejo aquí la fuente primaria donde podéis comprobar el carácter concertado de esta clínica. ¿Esto qué significa? Que la paciente no paga la realización de la I.V.E., tal como se afirma en el periódico, sino que lo paga la Seguridad Social.
  2. El personal del HULP se desentendió de la paciente o, como escriben los autores “se lavaron las manos”. Es mentira. Lo normal es derivar a las pacientes a este tipo de clínicas para que realicen allí su I.V.E. y, pese a que la paciente debe realizar una serie de gestiones por su cuenta (lo cual es perfectamente comprensible debido a que se trata de un cambio de centro, al igual que es comprensible que una paciente con un cáncer de mama deba gestionar ciertas cosas si se traslada de un hospital a otro, como por ejemplo pedir en el primer hospital las muestras de Anatomía Patológica) en ningún momento esto implica un abandono del paciente. Decir que “La mujer tenía rota la bolsa del líquido amniótico y corría un grave riesgo de infección, sin embargo los facultativos pusieron por delante su objeción de conciencia” como dice el periódico El Plural aquí es, de nuevo, un ejercicio de manipulación. Y, como se puede ver, no solo lo ha realizado El País.
  3.  En cualquier caso, y a modo de aclaración, en el HULP sí que se practican abortos, pero solo en los casos en los que el personal de la clínica concertada no sea capaz de realizarlos debido a su dificultad (como podría ser por ejemplo un embarazo gemelar con solo uno de los fetos fallecido) De modo que cuando El País afirma que en el Hospital no se practican abortos, nuevamente miente.
  4. El País deja caer en repetidas ocasiones que el personal sanitario no supo diagnosticar la rotura de bolsa, y que pasaron del tema hasta que ya fue irremediable. Si los autores del artículo tuvieran un mínimo de rigor periodístico, se informarían un poco antes de escribir. La rotura de bolsa o rotura de membranas se caracteriza por la expulsión de líquido amniótico por la vagina. Pensemos un momento, si la paciente presenta oligoamnios (poco líquido amniótico) por algún sitio habrá tenido que salir. La paciente afirma que, en la semana 13 y en la semana 16 acudió al Hospital con sangrado, y que los médicos descartaron la rotura de bolsa. Los autores del artículo dejan entrever que los médicos diagnosticaron mal a la paciente. Expulsar sangre por la vagina no es lo mismo que expulsar líquido amniótico. Normalmente, en Urgencias se visualiza la pérdida de líquido amniótico con la exploración mediante espéculo y el tacto vaginal. Y, aun así, se realiza una ecografía y se observa si hay o no un LA (líquido amniótico) normal o si, por otra parte, está disminuido. Si, con todo esto, no se observa signos de rotura de membranas, se achaca el sangrado a otra causa. Que los autores del artículo digan: “ella está convencida de que entonces ya tenía la bolsa rota” es un ejercicio un poco rastrero, ya que es evidente que la paciente, debido al trauma que representa un aborto, achaque este a cualquier motivo que a ella le parezca extraño. Pero si los autores fueran serios, habrían recurrido a un análisis un poco más profesional, y no a una simple opinión, para descalificar la labor de varios médicos.
Este suceso sería una buena oportunidad para reflexionar y discutir acerca de si es correcto o no derivar a las pacientes que deseen someterse a una I.V.E. a un centro concertado. Sería un tema interesante para tratar. La tarea de El País no es, sin embargo, reflexiva, sino que se limita a ensañarse con el personal sanitario del hospital, manipulando la información para hacerla así más trágica y sentimental. Decir también que, a pesar de que al público general pueda parecerse extraño, entre un 15 y un 20% de los embarazos terminan en aborto no voluntario, y que los casos de rotura de bolsa son bastante comunes dentro de cualquier servicio de Urgencias de Ginecología. Por esta razón, los autores de El País se aprovechan de esa falta de conocimiento de la población para hacer un artículo tergiversado donde parece que la paciente tiene una patología rara y peligrosísima, y que el personal sanitario la dejó tirada adrede, cuando en realidad la paciente presentaba una patología bastante común, y el personal siguió un protocolo habitual. Una labor manipuladora de los principales medios de comunicación nacionales que es, por desgracia, una realidad cotidiana.


sábado, 28 de junio de 2014

EL POPULISMO. LA NOCIÓN DE PUEBLO Y DE NACIÓN

Se trata de un artículo reflexivo sobre el concepto de populismo. Al tener mayor extensión subo un enlace para poder descargarlo. Espero que os guste y rompamos tabúes en torno a ese concepto. Saludos.

Miguel Á. Sánchez Fuentes

http://issuu.com/miguelangelsanchez708/docs/el_populismo._la_noci__n_de_pueblo_/1

lunes, 2 de junio de 2014

EN ÉPOCAS DE CRISIS, ¿AUMENTAN LOS EXTREMOS?

I. Martín Torres.

Desde la reciente salida de los resultados electorales para las europeas de 2014 [1] se han escuchado muchos comentarios. Desde aquí no puedo sino expresar mi total alegría por lo que considero los mejores resultados electorales que he visto en mi país en el corto periodo de conciencia política que tengo. No solo se ha visto mermado el bipartidismo de la casta política dirigente (que baja casi a casi la mitad de diputados) sino que las formaciones de izquierda suben como la espuma y, además, se muestran colaboradoras para posibles alianzas.

Lamentablemente, estos resultados no pueden quedarse solo en el ámbito nacional. Es muy destacable el increíble aumento del número de diputados de Amanecer Dorado en Grecia, así como del Frente Nacional en Francia o el Partido Popular de Dinamarca. Es perfectamente visible el cambio en la situación de las fuerzas políticas internacionales, un cambio de paradigma evidentemente relacionado con la crisis económica y social capitalista que atraviesa a nuestros países. Un panorama no muy distinto al que se dio el siglo pasado antes de la Guerra Mundial. Se empieza a vislumbrar, de manera clara, una Europa del Norte y una Europa del Sur, y las relaciones de sumisión económica se agudizan con intensidad.

El posicionamiento ideológico es este nuevo cambio de paradigma es fundamental para todo aquel que no quiera verse perdido en el mar del cambio. Los medios de masas españoles, aferrados a sus viejas costumbres desinformativas, siguen con su tradicional política del simplismo, y distinguen una fracción europeísta (la de los buenos) y una fracción euroescéptica (la de los malos) donde se engloban los conservadores más ultras, los extremistas de derecha, los radicales de izquierda, los comunistas, los nacionalsocialistas…en fin, todos los grupos que son calificados como satánicos por nuestros condicionados cerebros. Está clasificación, pese a su validez, es más propia de niños de doce años que de individuos políticos y racionales. Parece ser que es así como se nos desea tratar, y como muchos desean ser tratados. El dualismo no es más que un método simplista de control de masas. ¿Lo bueno o lo malo? ¿PP o PSOE? ¿derecha o izquierda? ¿capitalismo o dictadura? ¿europeístas o euroescépticos? Parece más el argumento de una mala película de acción estadounidense. Pero es la realidad que vivimos cada día.

El juego retorcido va más allá cuando se aplica el platonismo más salvaje. El primer paso es transformar una realidad compleja en una realidad simple (simplificar) compuesta por dos extremos contrapuestos y tristemente definidos. Es evidente y lógico que ambos extremos no pueden estar aislados el uno del otro, puesto que ambos se engloban en un mismo paradigma. El segundo paso es, pues, unir ambos extremos por una línea recta, donde se alojarían todas las posiciones intermedias. Ojo, posiciones intermedias no son nuevas posiciones, sino gradaciones del dualismo más desquiciante. Capitalismo o dictadura son dos extremos, y entre ambos se crea una línea donde las diferentes gradaciones tienen un % más de capitalismo o un % más de dictadura. Y digo dictadura porque los medios de control de masas llaman así a todo lo que no sea capitalista hoy en día. ¿Un ejemplo de gradación entre ambos sistemas? El Estado del Bienestar. Más claro imposible. Aquí entra en juego el tercer paso: aplicar el platonismo europeo del justo medio: lo mejor siempre será lo intermedio. Hemos diferenciado dos extremos, los hemos unido y ahora dictaminamos que el punto medio en esa recta imaginaria es siempre lo mejor. Esta chorrada lógica es aplicada una y otra vez a cualquiera de las ramas de la realidad. Pero es un planteamiento que nace muerto, que se basa en la falacia ad conditionallis. Sus principal error es que no existe ningún centro real cuando los extremos son inventados. Si ahora mismo se decidiera que un extremo es la ultra-derecha, y el otro extremo es la derecha, ¿lo correcto sería una política intermedia entre ambas? Por supuesto que no. ¿Quién ha decidido los extremos? Simple: los que están a favor del medio. Si quieres vender un producto a 20€, pide 30€ por él, y si el oponente regatea llegaréis a tus 20€ iniciales. Solo se puede ganar. No hay manera de salir del injusto centro hasta que no reconozcamos que no existe ese centro.

Traslademos este ejemplo general, como siempre, a lo específico. Dado que lo bueno es lo intermedio, todo lo que salga en épocas de crisis que sea radicalmente diferente a lo bueno será lo extremo. Podemos es extremo. Amanecer Dorado es extremo. Syriza es extremo. Frente Nacional es extremo. Pero PP es el centro (derecha), PSOE es el centro (izquierda), cualquier formación política que ahora no haya subido como la espuma es el centro. Y, como es el centro, es lo bueno. Lógicamente, como seguimos en un paradigma de dualismo, todo lo extremo será malo (y el centro será bueno). Y ahora entran en juego, como no, los medios de control de masas. Resultado: la propia población afirma que están aumentando los extremos, que hay que tener cuidado. ¿Qué extremos? Yo no veo ningún extremo, porque considero que la situación que vivimos ahora no constituye el centro de nada.

Como conclusión final, a la que siempre abogo en la mayoría de los escritos que redacto: es necesario un cambio de mentalidad, que pasa por una reflexión colectiva e individual. Necesitamos reinventarnos y destruir el simplismo que nos inculcan desde los medios de control de masas. Existe el caos constructivo y no el pseudo-órden de los resignados. Decir que en estas elecciones han subido los extremos es caer en la trampa. No ha subido ningún extremo, han subido otras opciones. De hecho, es más probable que el capitalismo europeo sea en si un tremendo extremo antes que un centro. En la vida no siempre hay centros, tenemos que aceptarlo. Es más fácil pensar que existen, claro, pero no lo más conveniente. Quizás los creyentes y los obstinados del platonismo político deberían confiar el destino de su pueblo a la carta de los Reyes Magos más que a la fuerza de las masas. ¡El capitalismo europeo no es el centro de nuestras vidas!

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[1] Pese a que publico esto a una semana del día de las elecciones, el artículo lo escribí el Lunes. El problema es que estoy bastante ocupado, y no he podido subirlo hasta ahora.

domingo, 1 de junio de 2014

LA REPRESENTACIÓN DE LAS MUJERES ARÁBIGO-MUSULMANAS. MUESTRAS DE RACISMO CULTURAL

 
 
Miguel Á. Sánchez Fuentes
 

El final de la Guerra Fría supuso una necesidad de realineamientos mentales en los países occidentales, de los que suele ser vanguardia Estados Unidos, que habían basado su política exterior en función a la existencia del otro, el enemigo externo comunista del cual nos tenemos que proteger. Los atentados del 11 de septiembre sobre las Torres Gemelas perpetrados por el grupo terrorista Al Qaeda suponen un ‘alivio’ teórico en ese aspecto, en un momento en el que era indefendible la existencia del ‘ellos’ como potencial arma de destrucción, surge una excusa. Las fronteras eran la barrera principal dentro de las prácticas geopolíticas, sin enemigo se hacen innecesarias por lo que se produce una fijación mental de fronteras entre nosotros, mundo occidental, y ellos, mundo oriental principalmente árabe e islámico. Esta concepción maniquea de la política, apoyada sobre la tesis del Choque de Civilizaciones huntingtoniano sobre los conflictos culturales puso en marcha toda una  maquinaria con el objetivo de enviar un mensaje claro, hay que luchar contra el enemigo, los terroristas islámicos. El mercado, evidentemente, se une a esta carrera y la creación de complejos militares-industriales y de medios de comunicación resultará determinante para la conformación y asunción de roles culturales y tópicos sociales alejados de una realidad mucho más compleja que la división en clave dicotómica de ‘el bien y el mal’. En palabras de Joanne Sharp, “La narración dominante en los Estados Unidos del territorio y de la identidad emerge de la arena formal de la política […]. La reterritorialización de la cultura política americana está siendo recreada a través de la sociedad”.
 
Pero, ¿qué hace de esta situación especialmente relevante? El problema está dentro y el hogar ya no es seguro. La seguridad es un elemento muy importante en la estrategia política pero también como influencia en las relaciones de género. Ante esto, más allá de la respuesta geopolítica territorial, encontramos implicaciones a nivel de derechos civiles saliendo más perjudicados los que no son, o no parecen, norteamericanos. Es decir, lo diferente y visualmente marcado, con aspecto de los de fuera. Pero hay dos aspectos que son esenciales para la comprensión de la realidad social, la corporeización y generización del discurso que hace especialmente vulnerable a la mujer, que entendida como ‘sexo débil necesitado de protección’, debe permanecer en su hogar, en la esfera privada, siendo el hombre el que se enfrente a los asuntos públicos y los peligros exteriores. ¿Pero son seguridad y hogar conceptos homologables en una realidad tan diversa? El impacto real de dicho realineamiento intelectual geopolítico centrado en una corporeización es enorme y ofrece otras posibilidades para en entendimiento de geografías complejas.
 
La mujer-objeto del hombre con apariencia de enemigo externo, es decir, la mujer musulmana ha visto modificados sus hábitos de vida, su uso de la ciudad, han sido reconfiguradas tanto en sociedades occidentalizadas como en sociedades de medio oriente. Y es la guerra, una vez más, un potente reconfigurador mental y es en ellas cuando se produce la creación de nuevas identidades estigmatizadoras a nivel social y en particular de la cuestión de género. Pero se debe aclarar que, realmente, no es un escenario caliente como el Medio Oriente el mejor para garantizar el entendimiento del mundo islámico. Y el periodismo no ayuda a ello. Son aclarativos los artículos escritos por Carmen Marina Vidal Valiña sobre la retrasmisión de la guerra de Afganistán y la Guerra de Irak en los que se señala que el hecho de que dicha retrasmisión sea realizada por mujeres no altera considerablemente una interpretación de la realidad al margen de las cuestiones de género, cayendo en un mismo error cuando se sobrerrepresentan las fuentes occidentales y se menosprecia la importancia de fuentes locales afganas e iraquíes. Esto provoca un condicionamiento muy negativo para el entendimiento del mundo arabigoislámico, maximizando la concepción de ‘fuera de nuestro mundo’, de nuestro hogar, fuera del nosotros. Y ensalzando la posición de occidente como garante de la libertad de los pueblos oprimidos y, lo que es más preocupante, de la libertad de las mujeres oprimidas del mundo arábigo e islámico, a las que se les impone la utilización del burka, buque insignia de la justificación mediática occidental de la ocupación de los territorios islámicos. El tratamiento informativo occidental responde a una nueva forma de racismo mucho más sutil, bajo el concepto de cultura en vez del de ‘raza’, encubierto bajo la liberación de la mujer.
 
Pero nos debemos preguntar si todas estas noticias tienen como centro la posición tomada por las mujeres, si las mujeres son protagonistas de las noticias propias o puestas en posición de expertas o especialistas.
 
Generalmente no, de hecho se tiende a generar una vinculación entre personas inmigradas y conflictos en función de su mayor o menor integración social. Cuando esto se produce en una sociedad que se cree baluarte de los derechos de la mujer y hasta cree considerar que existe igualdad de género, las mujeres árabes y musulmanas se convierten en objetos de los medios de comunicación para la denuncia de sociedades que desconocen. Pero no creo que se deba caer en el mismo juego de gran parte de la opinión pública que generaliza elevándolas a dogmas de fe las construcciones de la identidad social y de género que tienden a la homogeneización de la pluralidad sin pensar en sus consecuencias y parece comenzarse a vislumbrar pequeña tendencia a colocar con un papel central a activistas y expertas islámicas en la comunicación política y social, no tanto a las clases más populares.
 
Es destacado el caso de Llucía Oliva, periodista que retrasmitió para Televisión Española la invasión de Afganistán previa a la guerra de Irak, ya que mostraba un papel destacado de la mujer en sus piezas televisivas. Contribuyó a romper el cliché de mujer musulmana sometida a su ‘protector’ dejando entrever una idea bastante repetida entre intelectuales islámicas, que dicha concepción de sumisión deriva de una lectura ultraconservadora del Corán, no siendo inherente a las sociedades árabes y musulmanas el machismo y la relación fuertemente patriarcal. Pero por desgracia no ha sido lo común ya que se suele presentar a la mujer afgana, y salvando las distancias y por extensión, a la mujer musulmana como victimas pasivas de los hombres. De esta manera entra la cuestión de la mujer y el Islam en el discurso político occidental justificando invasiones y guerras. Este argumentario no pretende eludir el problema patriarcal tan grave que sufre el mundo árabe, que es cuestión asumida, sino poner de manifiesto que los medios de comunicación no hacen sino perpetuar el modelo ofreciendo una visión sesgada del contexto sin tener en cuenta la opinión de la mujer, sin profundizar en la cuestión del género. El tema más candente y más demagógico, el velo.
 
Muchos son los Gobiernos que se han lanzado a prohibir el burka, el nicab o el hiyab o, cuanto menos, han planteado propuestas sobre la mesa para generar un debate en torno a ese tema pero, ¿han preguntado a las musulmanas? La capacidad que tienen las Instituciones públicas y políticas para apropiarse de discursos es enorme y muy recurrente en casos de proposiciones críticas, y esto conlleva un gran problema, que son manipulados. Los signos de vestimenta distintivos islámicos son utilizados como arma para la denuncia de la opresión de la mujer pero no todas las mujeres musulmanas opinan eso. Es de celebrar que haya habido recientemente publicaciones en periódicos de gran tirara nacional en España (El Mundo, El País y Público) que pongan de manifiesto la visión del ‘problema’ de las mujeres afectadas.
 
Existe un grupo de activistas feministas que reclama a sus gobiernos igualdad de oportunidades de acceso al trabajo, legalización de asociaciones civiles o acabar con la tutela de los hombres sobre sus compañeras. Aziza Yousef, conocida activista feminista saudita, hace referencia a la necesidad de avanzar en un sistema que limita los derechos y las libertades de las mujeres bajo las anquilosadas tradiciones del reino wahabí. Pero esa falta de derechos no es debida a que les obliguen o no a ponerse un burka, sino al sostenimiento social sobre principios patriarcales y la fuerza del guardián masculino. Pero más importante que todo eso es, de cara a criticar el tratamiento occidental de estas cuestiones, que se afirma no ser el Islam el causante de todo esto, ya que “la mujer puede y debe valerse por sí misma, tal y como recoge el verdadero Islam”. Pero de las declaraciones de esta reconocida activista surgen otras afirmaciones. Considera que durante los años 60 y 70 la sociedad islámica no era así y que tanto fundamentalismo religioso que afecta a las mujeres comenzó con la guerra de Afganistán, al dicotomizar de manera muy acentuada la posición de buenos y malos, sin atender a la diversidad. Una posible lectura de esto es que las mujeres musulmanas no reconocen la superioridad moral y cultural de occidente, al que en cierto modo se le puede culpar de acentuar su situación de inferioridad, lo que no las inhabilita para la petición de más democracia en sus respectivos países. Nadia Yassín, politóloga marroquí, respecto al velo y demás atributos islámicos, rechaza que sean identificados como símbolos de opresión hacia la mujer. Es cierto y se reconoce que el hiyab se impone pero no es el fin exclusivamente religioso ni el más importante, ya que se ha convertido en un distintivo de moda, del que incluso se ha creado un mercado bastante fuerte en algunos países musulmanes.
 
Nadia afirma que el Corán recoge la utilización para hombres y para mujeres pero como en la mayoría de sociedades patriarcales el honor se sitúa en la mujer por lo que lo hace una norma muy desigual  y mucho más fuerte para las mujeres. Las islamistas sostienen que el uso de dichos elementos les proporciona una posición de igualdad de cara al acceso de la mujer a los espacios públicos al no representarse como individuo sexuado pensando así que reivindicar su utilización es un símbolo profundamente feminista. Opiniones existen en contra pero desde luego, aunque la opinión occidental fuese la correcta y fuese un símbolo de explotación en aquellos países donde es obligatoria su utilización no es menos explotación cuando en los países occidentales se les obliga a quitárselo o se les multa y se prohíbe su utilización, no atendiendo a ese grupo de mujeres musulmanas cuya utilización es por creencia, no por imposición. Es curioso observar como estos mismos medios que han sido capaces de poner en primera línea la opinión facultada de mujeres islámicas cuando critican su sistema, no ofrece este mismo tratamiento si hablamos de prohibiciones de uso por parte de administraciones nacionales. Como se ha indicado antes y es una prueba más, racismo cultural a costa de la posición de la mujer. Lo muestra magistralmente Edward Said cuando dice que son preferibles las abstracciones occidentales sobre oriente al testimonio directo de las realidades orientales modernas, siendo Oriente incapaz de definirse a sí mismo y potencialmente temible.
 
Bibliografía: 
  • SHARP, J. 2005. Guerra contra el Terror y Geopolítica Feminista. Tabula Rasa, 29-46.
  • VIDAL VALIÑA, C. M. 2012. Una mirada femenina a los conflictos en el mundo árabe: la invasión de Iraq de 2003 a través de la cobertura de las periodistas de TVE. El Futuro del Pasado, 209-221.
  • VIDAL VALIÑA, C. M. 2013. La invasión estadounidense de Afganistán en la cobertura de las enviadas especiales de TVE: un enfoque de género. Historia Actual Online, 155-161.
  • SACRISTÁN, J.M. 2014. “Las injusticias contra las mujeres en Arabia Saudí son culpa de la ignorancia en el Islam” publicado en elmundo.es.
  • SACRISTÁN, J.M. 2014. “Mujeres saudíes exigen el fin de los ‘guardianes’ masculinos” publicado en elmundo.es
  • DEIROS, T. 2008. “El velo islámico se pone de moda” publicado en publico.es

domingo, 2 de marzo de 2014


¿POR QUÉ NO SIRVE PARA NADA NUESTRO SENADO?



Miguel Á. Sánchez Fuentes


Seguro que, como todo el mundo, has escuchado decir que nuestro Senado no sirve para nada y posiblemente estés de acuerdo. Lo cierto es que no nos falta razón a todos los que lo pensamos. Existe un grave problema con nuestro bicameralismo y la supuesta “cámara de representación territorial”. En Senado tuvo sentido en el modelo de Estado compuesto, cuasifederal, que se diseñó en la Constitución de 1978 pero lo cierto es que ha dado lugar a una cámara escasamente funcional, definiéndose así como un sistema bicameral asimétrico e imperfecto. El Congreso tiene una destacadísima posición en los momentos de mayor relevancia política y constitucional como es en el voto de Investidura (cuando el Congreso acepta como presidente del Gobierno al candidato del partido ganador), la cuestión de Confianza o la moción de censura (como posibilidad de hacer caer al Gobierno durante la legislatura), en la posibilidad del ejercicio del control de la actuación del Gobierno, los debates sobre el estado de la Nación… Como vemos, el Senado ha adquirido una posición de cámara de segunda lectura y poco más y explicaré el por qué.

El Congreso es el que ostenta en mayor medida, o esa es la percepción que se tiene, la posición de Cámara de representación territorial. Se pretendió que el Senado fuese expresión de los territorios que componen el Estado, las nacionalidades integrantes del sistema, las Comunidades Autónomas, y en este sentido, existen senadores de origen autonómico designados por los propios parlamentos autonómicos, pero estos son un pequeño número (siendo variable el número de Senadores, actualmente los de designación autonómico suponen el 22%) pesando más los senadores provinciales y los que nombran directamente los partidos de ámbito nacional. El peso en el Senado de Comunidades Autónomas con similares habitantes y diferente tamaño del territorio, al establecer la circunscripción electoral la provincia, es muy poco proporcional si de lo que se trata es de representar al territorio y a la población. En realidad el que de verdad representa la territorialidad del estado es el Congreso de los Diputados. Esto se muestra en la fuerza en la investidura y formación de gobiernos así como en la capacidad de extracción de las minorías nacionalistas (como PNV y CiU) representadas en este. Son más capaces de representar a sus territorios estos partidos en el Congreso que en el Senado. Se han desarrollado a su vez relaciones de las Comunidades Autónomas con la organización central del Estado de forma bilateral, abriendo una vía de relaciones intergubernamentales que tratan singularmente los hechos diferenciales y robando de esta manera el protagonismo que debería tener el Senado.

La gran asimetría se muestra en la distribución de competencias entre cámaras siendo los procedimientos legislativos iniciados por el Congreso y teniendo él la última palabra sobre su desarrollo y aprobación, quedando inútil la capacidad de veto del Senado o la capacidad de presentación de enmiendas a los textos que sean remitidos por el Congreso de los Diputados. El Senado en España sería una cámara de representación territorial ser si se le adscriben competencias propias y funciones relevantes en el ámbito de la organización territorial del Estado y muy principalmente en el de las materias que afecten a las Comunidades Autónomas, algo que no ocurre. El Senado actualmente cuanta con poca o nula capacidad decisoria en materias de ámbito autonómico, en materias financieras y presupuestarias o relativas a armonización y coerción, así como tampoco cuenta con un papel relevante en el control y seguimiento de Fondos Europeos de financiación. No cuenta tampoco con iniciativa y relevancia en los Proyectos de Ley de reforma de los Estatutos de Autonomía, o en la elaboración de Leyes Orgánicas de Trasferencia o Delegación… En definitiva que tiene poca relevancia en el procedimiento legislativo en lo que afecta a Comunidades Autónomas ya que no tiene la iniciativa legislativa y la última palabra la tienen siempre el Congreso de los Diputados.

En resumen, el Senado puede proponer leyes, pero se inicia la tramitación siempre en el Congreso de los Diputados. Puede control al Gobierno, pero este no tiene la obligación de asistir a esos controles en el Senado. Como cámara de segunda lectura puede enmendar total o parcialmente las leyes pero el Congreso tiene la posibilidad de anular esa votación. En cuanto a la función de representación territorial, existen pocos senadores de designación autonómica además de estar agrupados en partidos y no por Comunidades Autónomas, por lo que poca representación de intereses autonómicos se les atribuye. Por último, el Tribunal constitucional le ha quitado al senado la posibilidad real de aprobar o rechazar leyes, es decir, no cuentan con la última palabra que está en manos del Congreso de los Diputados.


jueves, 13 de febrero de 2014

LA COMPETITIVIDAD, ¿VALOR INTRÍNSECO DEL LIBERALISMO?

I. Martín Torres

Empecemos, ante todo, definiendo competitividad. Este concepto tiene un abanico de significados muy amplio. Dicho margen difuso es el hilo suelto del que muchos se aprovechan para construirse su sparring particular. Una definición de competitividad es la siguiente: capacidad de las empresas para diseñar, desarrollar, producir y colocar sus productos en el mercado internacional en medio de la competencia con empresas de otros países [1] Sin embargo, esta definición es específica de un determinado sector (el empresarial). Otra posible definición de competitividad es la disposición a satisfacer un estándar de excelencia respecto a las comparaciones que se hacen en presencia de evaluadores externos[2] Los paradigmas empresarial y deportivo son, a efectos generales, los marcos más comunes donde se suele encajar la competitividad. Sin embargo,puede encontrarse una definición más general de la misma en la RAE, que define competitividad como tendencia a participar en cualquier rivalidad para conseguir un fin[3] En general, la definición más simple y apropiada de competitividad a nivel humano[4], en mi opinión, podría ser la siguiente: aquella necesidad de validar, mediante la comparación, la superioridad de uno mismo, sus logros o sus posesiones sobre la inferioridad de los otros[5]

La competitividad, a niveles moderados, tiene un efecto beneficioso, puesto que impulsa el crecimiento personal. Sin embargo, la competitividad extrema es perjudicial, y puede generar una sensación de dependencia hacia la aprobación externa y de sectarismo social. El ejemplo más claro es la aplicación enfermiza del `sueño americano´, que se basa en la posibilidad de, con esfuerzo y dedicación, de que todo el mundo triunfe, estableciéndose el criterio de triunfo en relación al fracaso del resto, es decir, en la competitividad más absoluta[6]. Aplicada esta premisa al extremo, surgen los winners y los losers, que no adquieren esta condición solamente por su `esfuerzo personal´ sino en la gran mayoría de las ocasiones por su situación socioeconómica.

Habiendo introducido el tema, quisiera rebatir específicamente un comentario algo gratuito realizado hoy por un profesor mío, el Doctor Juan García-Puig, el cual, si bien carece de importancia de forma aislada, se engloba en un conjunto más amplio de pensamiento colectivo que ha sido impuesto y que no es del todo cierto. El comentario venía a ser algo así: la principal ventaja de la educación (privada) de EE.UU sobre la educación pública en España es que allí son competitivos: todos quieren el mejor profesor, el mejor sitio en clase… mientras que aquí nos tenemos que conformar con lo que hay. Ese es el error del comunismo, que como todo es igual para todos, no hay competencia y no hay progreso.

Respecto a esto, discrepo en varios puntos:

Primero, establecer como criterio diferenciador principal entre la educación liberal estadounidense y la educación pública española la generación de competitividad es un error de prioridades. Es evidente que este no es, ni mucho menos, el criterio principal. La calidad de las instalaciones, la calidad del profesorado, el nivel de exigencia académico, el método de evaluación, el método de enseñanza… esos sí son criterios principales.

Segundo, el sugerir que la educación privada sea mejor que la educación pública es arriesgarse demasiado. Es, como dice mi hermano, ´tirarse un triple`. Hay ejemplos claros de esto. Por ejemplo, según señala un informe de la UNESCO[7] la educación cubana merece especial mención en lo que respecta a la calidad de la preparación del cuerpo docente. La UNESCO concluyó también en otro informe[8] que Cuba es el país de América Latina y el Caribe con mayor Índice en el Desarrollo de la Educación. Por último (aunque podríamos seguir) UNICEF señala que Cuba presenta una tasa de alfabetización del 100%[9] Este último dato contrasta con el 83% de alfabetización que presenta EE.UU.  ¿Qué quiero decir con esto? Que las mejoras en educación no van siempre ligadas al desarrollo de la infraestructura, ya que, como bien expliqué en otro artículo, las relaciones internas entre la superestructura son también cruciales para el desarrollo de la misma.

El tercer punto con el que estoy en desacuerdo es el siguiente: La gestión pública también es competitiva. No hay más que observar el auge tecnológico, científico y cultural que experimento la URSS: uno de los crecimientos económicos mayores de la historia reciente, lanzamiento del Sputnik 1, primer hombre (Yuri Gagarin) y primera mujer (Valentina Tereshkova) en entrar en órbita alrededor de la Tierra, desarrollo del Tokamak 10, la mayor instalación termonuclear experimental de entonces en el mundo, y un larguísimo etcétera.

Cuarto punto en desacuerdo: la competitividad de una estructura, bien sea tecnológica, sanitaria, etc. no se genera únicamente por la competitividad interna de sus miembros. Siguiendo con el ejemplo anterior: el progreso tecnológico desarrollado durante la guerra fría por la URSS y los EE.UU. se vio favorecido por la competencia entre ambos sistemas, y no solamente por las competencias internas entre las unidades internas de los mismos.

Quinto punto en desacuerdo: la competencia no es un concepto medible únicamente a nivel económico-empresarial. Esto ya lo expuse al principio de este texto. Decir que un sistema comunista no genera competitividad es pues un absurdo. ¿No hay competitividad en el deporte? ¿No hay competitividad académica? ¿No hay competitividad a nivel de logros personales? ¡Claro que la hay! Entonces, ¿a qué tipo de competitividad estamos haciendo ilusión? Eso que lo reflexione cada uno.

Sexto y último punto en desacuerdo: en la educación pública española no hay competitividad. ¿Qué representa entonces la PAU? ¿Y el MIR? ¿Y el hecho de que exista un número limitado de plazas para especialidades? En España si hay competitividad educativa, negarlo es un absurdo.
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El discurso neoliberal es, a términos generales, el armazón donde pequeños clavos, donde pequeñas afirmaciones cotidianas, imperceptibles, anclan la estructura ideológica dominante. Por separado, solo es un profesor universitario diciendo su opinión a los alumnos que lo escuchan, solo es un tertuliano gritando por la televisión, solo es un libro de la ESO que educa selectivamente, solo es una capilla en una universidad… en conjunto, es la expresión de una ideología implantada en la sociedad. ¿Qué solución debemos imponer? Evidentemente, no la prohibición, pero si la resistencia, por medio del autoaprendizaje, la dialéctica y la enseñanza. ¡Qué curioso, la solución no es más que generar competencia!




[1] Alice, J. (1987) Evaluating industrial competitiveness at the office of technology in society. New York: Basic Book Inc. Extraido del sitio http://www.ucentral.edu.co/
[2] Martens, M.P. y Weber, S.N. (2002) Psychometric properties of the Sport Motivation Scale: an evaluation with college varsity athletes from de U.S. Journal of Sport and Exercise Psychology
[3] Podéis consultar la definición de la RAE aquí
[4] No estoy refiriéndome en este artículo a la economía solamente, aunque pudiera parecerlo.
[5] Remor, E (2007) Propuesta de un cuestionario breve para la evaluación de la competitividad en el ámbito deportivo: competividad-10. Revista de Psicología del Deporte, Vol. 16. Podéis descargaros este número de la revista aquí
[6] No puede uno pensar que esta premisa, según la cual todos podemos triunfar, es aplicable al total de la población. Morris Berman, en una entrevista que podéis ver aquí, desmonta esta teoría con el simple argumento de la finitud del mundo material.
[7] Puede leerse el informe aquí
[8] El informa puede leerse aquí
[9] Este dato puede consultarse aquí